En el corazón de la estación balnearia más exclusiva de Uruguay, entre bosques de pinos y playas de arena fina, el chef Jean-Paul Bondoux ha recreado un rincón de su Bourgogne natal. Su “seña de identidad”: una cocina francesa auténtica aderezada con productos de su propia granja. “Mi cocina se encuentra próxima a la tierra. Me gusta el tomillo, el laurel, la salvia, el romero, el ajo, la cebolla, el tomate… todo lo que procede de la tierra”. Sus “flores de calabacín rellenas con aves y aceite virgen” o su “pierna de cordero asado a las hierbas del jardín” procuran grandes momentos de placer y frescura. En la tienda adyacente al restaurante, se homenajea a Francia, entre brioches, croissants y quesos que no encontrará en ninguna otra parte de Uruguay.